viernes, 14 de agosto de 2009




DESPEDIDA


Si muero,
dejad el balcón abierto.

El niño come naranjas.
(Desde mi balcón lo veo).

El segador siega el trigo.
(Desde mi balcón lo siento).

¡Si muero,
dejad el balcón abierto!

Federico García Lorca



martes, 11 de agosto de 2009

Les invitamos a participar




Unos grandes amigos me hicieron llegar esta información para invitarnos a colaborar con ellos.



IX Encuentro de Poetas del CAMF


Como cada año nuestros amig@s del CAMF nos invitan a participar en su IX Encuentro de Poetas del CAMF, así nos invita nuestra amiga Ceres:



EL GRAN DIA. El Encuentro de poetas en el CAMF consta de una jornada completa en el Centro de Atención a Minusválidos Físicos, en el que previamente se han "empapelado" las paredes con todos los poemas, escritos, cartas, dibujos... que la gente nos envía para este día. Se mantienen en las paredes durante 15 días para que los habitantes del Centro puedan disfrutar de ellos.

Este año nuestro amigo Savinien se encargará de recoger los poemas, dibujos, cartas, pueden enviarlos a este correo s6729bvh@hotmail.com Por favor especifiquen en el asunto del correo que su envío es para el encuentro.

¿No es maravilloso ver un lugar repleto de magia? Vamos a hacerlo realidad.

Les dejo algunas páginas relacionadas con el CAMF y el grupo de teatro que les pueden se útiles

http://latorreteatro.blogspot.com/
http://latorre31.spaces.live.com/default.aspx?sa=872374296


Cuando tengamos más información, la haremos llegar.




lunes, 10 de agosto de 2009

Elegía

Las elegías como yo personalmente las entiendo son algo así como las lágrimas de un poeta desplegadas en un verso. El dolor de explicar como se ha destrozado el corazón por algo más que un amor, pero, veamos como lo definen.


La Elegía es un subgénero de la poesía lírica que designa por lo general a todo poema de lamento, aunque en su origen no era necesariamente así, como demuestran las elegías de los poetas griegos arcaicos. La actitud elegíaca consiste en lamentar cualquier cosa que se pierde: la ilusión, la vida, el tiempo, un ser querido y un largo etcétera. La elegía funeral (también llamada endecha o planto, en la Edad Media) adopta la forma de un poema de duelo por la muerte de un personaje público o un ser querido, y no ha de confundirse con el epitafio o epicedio, que son inscripciones ingeniosas y lapidarias que se inscribían en los monumentos funerarios, más emparentados con el epigrama, otro género lírico.

En la literatura española destacan como elegías:

* Coplas por la muerte de su padre (Jorge Manrique).
* Platero y yo (Juan Ramón Jiménez)

* Llanto por Ignacio Sánchez Mejías (Federico García Lorca).

* Elegía a Ramón Sijé (Miguel Hernández).

* Elegía ininterrumpida (Octavio Paz).
* Rusticatio Mexicana (Rafael Landívar).

* Réquiem por Mariela (Diego de Santis).

* Requiem (Humberto Díaz-Casanueva)

Destaca en la literatura ecuatoriana el llamado "Boletín y Elegía de las Mitas" del cuencano César Dávila Andrade, verdadera joya de denuncia y dolor ante el tormento del indígena en estas instituciones.

En la literatura clásica destacan como autores de elegías:


Griegos

* Solón de Atenas
* Teognis de Mégara
* Mimnermo de Colofón

* Calino de Éfeso

* Tirteo de Esparta
* Semónides de Amorgos


Latinos

* Tibulo
* Ovidio

* Propercio


Muestras de elegías


Elegía interrumpida
Octavio Paz

Hoy recuerdo a los muertos de mi casa.
Al primer muerto nunca lo olvidamos,
aunque muera de rayo, tan aprisa
que no alcance la cama ni los óleos.
Oigo el bastón que duda en un peldaño,
el cuerpo que se afianza en un suspiro,
la puerta que se abre, el muerto que entra.
De una puerta a morir hay poco espacio
y apenas queda tiempo de sentarse,
alzar la cara, ver la hora
y enterarse: las ocho y cuarto.

Hoy recuerdo a los muertos de mi casa.
La que murió noche tras noche
y era una larga despedida,
un tren que nunca parte, su agonía.
Codicia de la boca
al hilo de un suspiro suspendida,
ojos que no se cierran y hacen señas
y vagan de la lámpara a mis ojos,
fija mirada que se abraza a otra,
ajena, que se asfixia en el abrazo
y al fin se escapa y ve desde la orilla
cómo se hunde y pierde cuerpo el alma
y no encuentra unos ojos a que asirse...
¿Y me invitó a morir esa mirada?
Quizá morimos sólo porque nadie
quiere morirse con nosotros, nadie
quiere mirarnos a los ojos.

Hoy recuerdo a los muertos de mi casa.
Al que se fue por unas horas
y nadie sabe en qué silencio entró.
De sobremesa, cada noche,
la pausa sin color que da al vacío
o la frase sin fin que cuelga a medias
del hilo de la araña del silencio
abren un corredor para el que vuelve:
suenan sus pasos, sube, se detiene...
Y alguien entre nosotros se levanta
y cierra bien la puerta.
Pero él, allá del otro lado, insiste.
Acecha en cada hueco, en los repliegues,
vaga entre los bostezos, las afueras.
Aunque cerremos puertas, él insiste.

Hoy recuerdo a los muertos de mi casa.
Rostros perdidos en mi frente, rostros
sin ojos, ojos fijos, vaciados,
¿busco en ellos acaso mi secreto,
el dios de sangre que mi sangre mueve,
el dios de yelo, el dios que me devora?
Su silencio es espejo de mi vida,
en mi vida su muerte se prolonga:
soy el error final de sus errores.

Hoy recuerdo a los muertos de mi casa.
El pensamiento disipado, el acto
disipado, los nombres esparcidos
(lagunas, zonas nulas, hoyos
que escarba terca la memoria),
la dispersión de los encuentros,
el yo, su guiño abstracto, compartido
siempre por otro (el mismo) yo, las iras,
el deseo y sus máscaras, la víbora
enterrada, las lentas erosiones,
la espera, el miedo, el acto
y su reverso: en mí se obstinan,
piden comer el pan, la fruta, el cuerpo,
beber el agua que les fue negada.
Pero no hay agua ya, todo está seco,
no sabe el pan, la fruta amarga,
amor domesticado, masticado,
en jaulas de barrotes invisibles
mono onanista y perra amaestrada,
lo que devoras te devora,
tu víctima también es tu verdugo.
Montón de días muertos, arrugados
periódicos, y noches descorchadas
y amaneceres, corbata, nudo corredizo:
"saluda al sol, araña, no seas rencorosa..."

Es un desierto circular el mundo,
el cielo está cerrado y el infierno vacío.


Elegía de Miguel Hernández, cantada por Serrat


viernes, 7 de agosto de 2009

José A. Buesa


Jose Angel Buesa (Cienfuegos, Cuba 1910-Santo Domingo, Republica Dominicana, 1982) es un poeta romántico con un claro tono de melancolía a través de toda su obra poética, que es primordialmente elegíaca. Se le ha llamado el "poeta enamorado".Ha sido considerado como el más popular de los poetas en la Cuba de su época. Su popularidad se debía en gran parte a la claridad y profunda sensibilidad de su obra. Muchos de sus poemas han sido traducidos al inglés, portugués, ruso, polaco, japonés y chino. Otros muchos han sido musicalizados o recitados en unos 40 discos de larga duración. Fue también novelista y escritor de libretos para la radio y la televisión cubanas, también fue director de célebres programas radiales en las estaciones RHC-Cadena Azul y CMQ, ya inexistentes.



Buesa nace el 2 de septiembre de 1910 en Cruces, cerca de Cienfuegos, Cuba. A los 7 años empieza a escribir sus primeros versos. En su adolescencia se muda a Cienfuegos a continuar sus estudios en el Colegio de los Hermanos Maristas. La gente, los cañaverales, y todo el medio de Cienfuegos, ejerce un embrujo en el alma del poeta, que empieza a plasmar en sus versos la magia del paisaje que lo rodea. Aún joven, se traslada a La Habana, donde se incorpora a los grupos literarios existentes en aquel entonces y comienza a publicar sus versos a los 22 años (1932) con un inmenso exito.


Tras una primera etapa muy poductiva, Buesa se ve obligado a abandonar Cuba para empezar una penosa peregrinación por España, Islas Canarias, El Salvador y finalmente Santo Domingo. Los últimos años de su vida los vivió en el exilio, y se dedicó a la enseñanza, ejerciendo como catedrático de literatura en la Universidad Nacional Pedro Henríquez Ureña en la República Dominicana, donde murió el 14 de agosto de 1982. En el poema que dedica a su madre, Buesa refleja claramente el sufrimiento causado por haber tenido que abandonar su tierra natal.

Sus principales obras son: La fuga de las horas (1932), Misas paganas (1933), Babel (1936), Canto final (1936), Oasis, Hyacinthus, Prometeo, La Vejez de Don Juan, Odas por la Victoria y Muerte Diaria (todas de 1943), Cantos de Proteo (1944), Lamentaciones de Proteo, Canciones de Adán (ambas de 1947), Poemas en la Arena, Alegría de Proteo (ambas de 1948), Nuevo Oasis y Poeta Enamorado (1949). Su libro Oasis (1943) se reeditó en más de 26 ocasiones, así como Nuevo Oasis. Sus libros se agotaban tan pronto salían. Se dice que de un poema suyo fueron los primeros versos que se oyeron en la televisión cubana en el año 61. Catalogado por algunos críticos como poeta menor, cursi y fácil, no obstante podría afirmarse que ningún poeta cubano ha hecho mejor gala del neo-romanticismo americano.

Ya era muy Viejecita

Ya era muy viejecita... Y un año y otro año
se fue quedando sola con su tiempo sin fin.
Sola con su sonrisa de que nada hace daño,
sola como una hermana mayor en su jardín.
Se fue quedando sola con los brazos abiertos,
que es como crucifican los hijos que se van,
con su suave manera de cruzar los cubiertos,
y aquel olor a limpio de sus batas de holán.
Déjenme recordarla con su vals en el piano,
como yéndose un poco con lo que se le fue;
y con qué pesadumbre se mira la mano
cuando le tintineaba su taza de café.
Se fue quedando sola, sola... sola en su mesa,
en su casita blanca y en su lento sillón;
y si alguien no conoce que soledad es esa,
no sabe cuánta muerte cabe en un corazón.
Y diré que en la tarde de aquel viernes con rosas,
en aquel "hasta pronto" que fue un adiós final,
aprendí que unas manos pueden ser mariposas,
dos mariposas tristes volando en su portal.
Sé que murió de noche. No quiero saber cuándo.
Nadie estaba con ella, nadie, cuando murió:
Ni su hijo Guillermo, ni su hijo Fernando,
ni el otro, el vagabundo sin patria, que soy yo.


Leer más poemas de José Ángel Buesa

miércoles, 5 de agosto de 2009

Federico García Lorca



Les invitamos a visitar los siguientes enlaces donde encontrarán dos documentales muy interesantes que emitió Canal sur sobre:


Vicenta Lorca, una persona muy importante en la vida de Federico.

http://www.radiotelevisionandalucia.es/tvcarta/impe/web/contenido?id=4633



Francisca Cañada (Paca la coja)

La mujer que inspiró Bodas de sangre


http://www.radiotelevisionandalucia.es/tvcarta/impe/web/contenido?id=3659


martes, 4 de agosto de 2009

Jaime Gil de Biedma

En este año 2009 se cumplen 80 años de su nacimiento.




Ya en vida, la figura del poeta Jaime Gil de Biedma (1929-1990) estuvo envuelta por un halo de leyenda. Vástago de una familia vinculada a la aristocracia castellana, trábajó como alto ejecutivo en la Compañía de Tabacos de Filipinas. Este empleo le Ilevó a viajar por todo el mundo y a vivir largas temporadas en Manila. Paralelamente, Gil de Biedma compuso una breve e intensa obra poética, considerada por muchos como la más influyente del último medio siglo en España. Poeta de la experiencia, cantó con ironía a los placeres y momentos perdidos antes de refugiarse en un enigmático silencio que contribuyó a cimentar su gloria. Pero sabedor del irreparable paso del tiempo, acabó inmolándose en un juego pasional donde vida y literatura formaban un todo. Miguel Dalmau ha dedicado varios años al estudio de esta personalidad poderosa, fascinante y compleja, a partir de testimonios del círculo de Gil de Biedma y de importante material inédito. Su retrato biográfico se despliega así como un tríptico contemporáneo a la manera de Bacon donde el respetable abogado de empresa convive con el poeta exquisito y el amante secreto.




El próximo año, 2010, se estrenará la película Cónsules de Sodoma en homenaje a la traducción que el poeta hizo del libro Gay Sunshine Interviews, y entonces sí, habrán pasado - 20 años después de su muerte.




"En mi poesía no hay más que dos temas: el paso del tiempo y yo"




NO VOLVERÉ A SER JOVEN




Que la vida iba en serio

uno lo empieza a comprender más tarde

-como todos los jóvenes, yo vine

a llevarme la vida por delante.



Dejar huella quería

y marcharme entre aplausos

-envejecer, morir, eran tan sólo

las dimensiones del teatro.



Pero ha pasado el tiempo

y la verdad desagradable asoma:

envejecer, morir,

es el único argumento de la obra.



Poemas postumos 1968

lunes, 3 de agosto de 2009




rdeditores y la Escuela de Escritores de Andalucía (Escribes), convocan la II Edición del Premio Guadalquivir de narrativa para autores noveles (página del Premio).

Con la intención de seguir apostando por el futuro de la edición y de las nuevas formas de lectura, y con la idea de preservar nuestro medio ambiente, la presentación de los originales (al igual que en la anterior Edición) se realizará exclusivamente a través de Internet (Bases del Premio).

De acuerdo con lo expuesto en el párrafo anterior, y como deferencia especial con nuestros lectores y visitantes, rdeditores ofrece de manera gratuita la descarga de la obra ganadora en la anterior edición: La quintaesencia suave, de Emilio Losada (página de descarga).

Cabe destacar que el prestigioso grupo de restauración Abades Triana se establecerá durante un mínimo de tres años en patrocinador exclusivo del premio. Este grupo, interesado en el fomento de la cultura y la literatura, ha ofrecido sus instalaciones para la celebración de una cena de gala en la que se dará a conocer el fallo del premio.

Página con toda la información http://www.rdeditores.com/